Microdestinos que sostienen la motivación
Ermitas diminutas, un abrevadero frío, un prado con campanillas o una roca perfecta para merendar sirven como metas intermedias. Los indicios discretos hacia estos puntos crean sensación de progreso amable. Observamos cómo familias y senderistas novatos agradecen pasar de objetivo en objetivo, como cuentas de un collar. Cada señal bien colocada, con tiempos honestos, alimenta la perseverancia y celebra el viaje en sí mismo, no sólo la cumbre.